El Serpentario de La Paz desarrolla un programa de reproducción y liberación de reptiles nativos con el objetivo de contribuir a la recuperación de especies cuya presencia ha disminuido en diferentes zonas de la capital de Baja California Sur. Las crías permanecen bajo cuidado humano durante sus primeras etapas de desarrollo y, cuando alcanzan las condiciones adecuadas, son trasladadas a espacios naturales.
Entre las especies que forman parte de este esfuerzo se encuentran la iguana de cola espinosa (Ctenosaura acanthura), conocida en la región como cachorón; la lagartija azul de roca (Petrosaurus thalassinus), también llamada cocodrilo de las piedras, y el lagarto cornudo (Phrynosoma blainvillii), al que comúnmente se le identifica como camaleón por su aspecto. El propósito es que los ejemplares nacidos en cautiverio puedan incorporarse posteriormente a poblaciones que permanecen en vida silvestre.
Víctor Velázquez, director del Serpentario de La Paz, aseguró al diario El Sudcaliforniano la importancia de mantener este tipo de criaderos debido a la presión que enfrentan las especies nativas ante la expansión urbana, la introducción de animales ajenos al ecosistema y la depredación por mascotas. Explicó que las crías son vigiladas durante su desarrollo y posteriormente seleccionadas para ser liberadas en sitios que ofrecen condiciones apropiadas para su supervivencia.
Una de las especies que más preocupa es la iguana de cola espinosa, un reptil representativo de Baja California Sur que décadas atrás podía observarse con mayor frecuencia en terrenos, patios y áreas naturales próximas a la ciudad. De acuerdo con una estimación basada en la disminución observada en sitios donde anteriormente era común, su presencia en La Paz se habría reducido aproximadamente 90 por ciento desde mediados de la década de 1990.
La reducción de esta especie no significa que haya desaparecido de la entidad, pues todavía existen poblaciones en otras zonas. Sin embargo, la pérdida de ejemplares en áreas cercanas a la ciudad refleja el impacto que han tenido las transformaciones del entorno. Las crías reproducidas en el Serpentario son destinadas a lugares donde puedan desarrollarse y contribuir nuevamente a la población silvestre.
Lagartija azul de roca, un reptil cuya distribución natural se concentra en la Región del Cabo, habita principalmente en áreas serranas y sitios con abundantes formaciones rocosas de los municipios de La Paz y Los Cabos, por lo que su conservación adquiere especial relevancia al tratarse de una especie con una distribución geográfica limitada.
Esta lagartija se encuentra en México bajo la categoría de protección especial, lo que implica la necesidad de implementar medidas para favorecer su conservación. Por ello, los ejemplares reproducidos en el Serpentario no tienen como destino permanente la exhibición, después de alcanzar una etapa adecuada de desarrollo, son preparados para regresar a ambientes naturales.
Entre las amenazas que afectan a los reptiles nativos también se encuentra la expansión de la iguana verde, especie que no es originaria de Baja California Sur pero que se ha establecido en distintos puntos del estado. De acuerdo con el director del recinto, su presencia puede generar competencia con la iguana de cola espinosa por alimento, territorio y otros recursos necesarios para sobrevivir.
A la presión sobre el hábitat se suma la depredación provocada por gatos que permanecen sin supervisión en zonas urbanas o cercanas al monte. Estos animales pueden capturar reptiles, aves y pequeños mamíferos, por lo que el Serpentario hizo un llamado a los propietarios para mantener a sus mascotas bajo control y evitar que tengan acceso a la fauna silvestre.
El lagarto cornudo también forma parte del programa de reproducción y liberación. Aunque en Baja California Sur suele recibir el nombre de camaleón, no pertenece al grupo de los camaleones verdaderos, no es venenoso y no representa un peligro para las personas. Su dieta está compuesta principalmente por hormigas y otros insectos, por lo que cumple una función dentro del equilibrio del ecosistema.
¿Qué hacer si nos topamos con estos reptiles?
Ante el encuentro con reptiles nativos en patios, jardines o terrenos, la recomendación es no intentar capturarlos, golpearlos o manipularlos, así como impedir que perros y gatos se acerquen. En situaciones que involucren serpientes o representen un riesgo inmediato para las personas, se puede solicitar asistencia a través del 911 o pedir orientación al Serpentario de La Paz, en el teléfono 612 104 0584. La indicación general es mantener la distancia y permitir que personal capacitado se encargue del ejemplar, evitando su eliminación innecesaria.






