En un esfuerzo por convertir uno de los principales retos ambientales del estado en una oportunidad económica y de desarrollo, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, presentó el Centro Integral de Saneamiento y Economía Circular del Sargazo, una iniciativa pionera que busca transformar el problema del sargazo en una fuente de energía limpia y desarrollo sostenible.
Durante una reunión encabezada junto a la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, se detallaron los objetivos y alcances del nuevo centro, que integrará acciones de recolección, tratamiento y aprovechamiento del sargazo, así como de aguas residuales. “Este centro simboliza un cambio de visión: pasar de ver residuos como problemas a verlos como oportunidades”, destacó la mandataria.
El proyecto contempla la implementación de tecnologías avanzadas para el tratamiento de aguas residuales y la conversión del sargazo, residuos orgánicos y poda en biometano, un tipo de gas natural. Además, se instalarán tres plantas de tratamiento en la zona hotelera de Cancún, lo que permitirá mejorar la salud pública y cuidar el entorno marino, clave para el turismo local.
Óscar Rébora, secretario estatal de Ecología y Medio Ambiente, señaló que este espacio también será un polo de investigación e innovación, donde se desarrollarán soluciones sostenibles mediante procesos de valorización, recuperación y reutilización de residuos. Afirmó que el enfoque será técnico, científico y social, con beneficios directos para comunidades costeras y sectores productivos.

El trabajo conjunto entre el gobierno estatal, la Secretaría de Marina, autoridades municipales y sociedad civil permitió recolectar 40 mil toneladas de sargazo en 2024. Sin embargo, las proyecciones indican una temporada aún más severa, por lo que se han reforzado medidas como la limpieza diaria de playas y la colocación de más de nueve mil metros de barreras de contención.
La gobernadora recalcó que el impacto económico del sargazo equivale al 11 por ciento del PIB del estado, aproximadamente dos mil millones de dólares anuales, lo que hace urgente transformar este desafío en una fuente de desarrollo económico sostenible. “Nuestro objetivo es proteger nuestras playas, nuestra salud y nuestra economía, pero también innovar y generar empleos verdes”, subrayó.
El Centro forma parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, y está respaldado por estudios avalados por la certificadora AENOR-México. Lezama enfatizó que esta visión inclusiva garantiza que nadie quede fuera del progreso que representa la economía circular en el estado.
Finalmente, la gobernadora agradeció a todos los actores involucrados y llamó a seguir trabajando juntos por un Quintana Roo más resiliente. “Sabemos que el sargazo es un fenómeno global, pero estamos actuando con responsabilidad y visión de futuro. Transformar los pasivos ambientales en activos económicos es una realidad en nuestro estado”, concluyó.





