Un reporte, realizado por el Fideicomiso Británico de Ornitología (BTO) y la Real Sociedad Británica de Protección a las Aves (RSBP), alerta que la población mundial de aves migratorias se encuentra en declive, debido a la crisis climática. El informe subraya que las especies marinas, como el charrán ártico (Sterna paradisaea) están entre las más afectadas. De acuerdo al documento, las aves costeras y de tierras altas también son particularmente vulnerables al aumento global de temperatura.
Los autores resaltan que gran parte de las aves afectadas utilizan la ruta migratoria Africana-Euroasiática, una de las más utilizadas en el planeta. Alrededor de 335 especies vuelan a través de este mega-corredor biológico, que abarca desde Sudáfrica hasta la región de Siberia, en Rusia.
Según el informe, el calentamiento global es la causa principal del declive en el número de aves migratorias. El aumento en temperatura global desestabiliza los ecosistemas donde se reproducen pájaros como el mosquitero musical (Phylloscopus trochilus), provocando su declive. Además, el aumento en temperatura impide a las aves de climas templados anidar en regiones como el sur de Inglaterra, haciendo que los pájaros vuelen más al norte, hacia Escocia.
Otra consecuencia del cambio de clima en la migración de las aves es el desplazamiento de las especies de climas especializados. El incremento en temperatura de regiones específicas facilita que las aves de clima cálido como la garceta común (Egretta garzetta) lleguen a zonas previamente frías o templadas. La llegada de nuevas especies y las alteraciones al clima provocan que las aves nativas, como el carbonero palustre (Poecile palustris), abandonen sus antiguos hábitats.
Disminución del alimento
Algunas especies, como el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), hacen coincidir su era de apareamiento con épocas de mayor disponibilidad de alimento. Estas aves procuran que sus crías nazcan alrededor de la primavera, cuando emergen la mayor cantidad de orugas y otros insectos. Sin embargo, las alteraciones climáticas provocan que la primavera llegue antes, desfasando la llegada de los insectos y el arribo de los pájaros.
Si las aves llegan muy tarde a sus sitios de nidada, los polluelos se pierden de la temporada con más alimento. Al reducirse la disponibilidad de comida, los adultos del papamoscas cerrojillo tienen un menor índice de reproducción exitosa, reduciendo su población. Esta ave se ve particularmente afectada debido a que la temporada pico de orugas dura entre cuatro y seis semanas.
Afectaciones a las áreas protegidas
La RSBP reconoce a las áreas naturales protegidas como una parte vital para la conservación de las aves. Sin embargo, subraya que estas zonas protegidas están diseñadas basándose en la distribución histórica de las especies. Esta asociación alerta que el cambio climático ha alterado los ciclos de las aves que llegan a las áreas protegidas.
Para contrarrestar este fenómeno, la RSBP propone expandir el sistema de áreas naturales protegidas, siguiendo los nuevos patrones migratorios de las aves. La Real Sociedad también sugiere expandir la protección ambiental a las zonas cercanas a las áreas protegidas, priorizando la conectividad entre ecosistemas. Finalmente, subraya la necesidad de mantener los refugios de aves ya existentes, señalando que, según sus observaciones, los santuarios aviares en mejor estado tenían un mayor número de pájaros.






