Las empresas extractoras de petróleo y gas de Estados Unidos que operan en el Golfo de México ya no tendrán que respetar una ley existente desde hace décadas que protege a especies en peligro de extinción como la ballena de Rice, la grulla trompetera y las tortugas marinas.
Esto después del voto unánime de un comité federal estadounidense que determinó que la Ley de Especies en Peligro de Extinción, en el caso del Golfo de México, frena la producción energética y pone en riesgo la seguridad nacional.
El comité, llamado «God Squad» (Escuadrón de Dios), se reunió el pasado 31 de marzo, evento que no sucedía hace 30 años, y sus seis miembros afirmaron haberse visto en la necesidad de favorecer esta medida debido a la solicitud del secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Esta es la primera ocasión que la Ley de Especies en Peligro de Extinción se flexibiliza o pierde rigor en aras de la seguridad de Estados Unidos. Hasta la fecha, ninguna empresa petrolera o gasística había solicitado esta exención a la ley. El año pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto ejecutivo ordenando al «Escuadrón de Dios» reunirse al menos una vez cada trimestre. Este comité, creado en 1978, solo había sesionado tres veces en su historia.
Según la Unión internacional para la Conservación de la Naturaleza, quedan solo 26 ejemplares de la ballena de Rice (Balaenoptera ricei), y unos 250 individuos de la grulla trompetera (Grus americana). Ambas especies han sido protegidas durante décadas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Además de las especies mencionadas, la Ley de Especies en Peligro de Extinción protege a animales que viven en el Golfo de México como la tortuga lora (la más amenazada del mundo), la tortuga carey, la tortuga verde, la tortuga boba, la tortuga laúd, el manatí antillano, el pez sierra (en peligro crítico de extinción), el esturión del Golfo, el chorlito nevado, el charrán mínimo, el coral cuerno de alce y el coral cuerno de ciervo, por mencionar algunas.
Entre otras medidas, el «escuadrón de Dios» propone anular un requisito del Servicio Nacional de Pesca Marina de Estados Unidos, que requiere a las embarcaciones de la industria petrolera y gasística navegar a velocidades de seguridad en el este del Golfo de México y monitorear la presencia de ballenas para evitar chocar con ellas y matarlas.
Brett Hartl, director de asuntos gubernamentales del Center for Biological Diversity, declaró que esta medida de la administración Trump busca bajar los precios del gas y los hidrocarburos que han subido a raíz de la guerra con Irán.
«Trump quiere aparentar que su gobierno está tomando acciones sobre la crisis de precios de los energéticos, pero la afirmación de que existe una amenaza a la seguridad nacional es un absurdo por multitud de razones. Esto es pura puesta en escena y es carnaza lanzada a la extrema derecha y a la industria», aseguró Hartl al diario The Guardian.






