Una instalación de paneles solares sobre el distrito de riego de Turlock, en California, ha conseguido reducir significativamente la evaporación del agua, la proliferación de algas y generar electricidad limpia sin ocupar terreno agrícola.
El proyecto piloto, llamado Nexus, comenzó a operar en septiembre de 2025 y tiene una potencia de 1.6 Megawatts, el equivalente a poder energizar alrededor de mil 300 casas.
Con la colaboración público, privada y académica entre la Universidad de California en Merced, la empresa de tecnología fotovoltaica Solar AquaGrid y el Departamento de Recursos Hídricos de California, la idea original de este proyecto fue aprovechar infraestructura ya existente para la captación de energía solar sin sacrificar suelo agrícola, a la vez de maximizar el aprovechamiento de un recurso escaso en la zona agrícola de California, el agua, evitando la exposición directa del líquido a la radiación solar, lo cual promueve la evaporación y la proliferación de algas.
Tras una temporada de riego completa, los resultados de este emprendimiento revelan que los canales cubiertos por paneles solares han reducido entre un 50 y un 70 por ciento la evaporación del agua que conducen, al tiempo que han reducido en un 85% la aparición de maleza acuática y algas.

Este logro tiene un beneficio añadido, aminorar el costo del mantenimiento de los canales de riego, sobretodo en la limpieza de algas. En su diseño, este proyecto piloto ha probado distintas configuraciones de instalación fotovoltaica, que van desde estructuras grandes para cubrir tramos anchos de canales, pasando por diseños compactos para canales estrechos, hasta los prototipos retractiles y los sistemas verticales colocados en los márgenes de los canales.
Este sistema también experimentó con el almacenamiento de la energía captada por los paneles solares. Para ello, la empresa ESS Inc instaló en una de las zonas más estrechas de los canales un sistema de baterías de flujo de hierro de 75 kilowatts.
De escalarse esta tecnología, podría tener beneficios en un sector amplio de la producción agrícola de California, estado líder en la cosecha de alimentos en Estados Unidos. Un análisis de la Universidad de California estima que instalar panales solares encima de 4 mil kilómetros de canales de riego ahorraría cada año cerca de de 238 mil millones de litros de agua. Esta cantidad de agua pudiera servir para regar 20 mil 234 hectáreas de cultivos o servir para el consumo doméstico de más de dos millones de estadounidenses.
Aunque los beneficios son claros, para que esta tecnología pueda escalar se debe comprobar que su instalación y mantenimiento puede realizarse a costes razonables, ya que montar paneles fotovoltaicos sobre canales en operación resulta más compelo que hacerlo sobre terreno convencional.
Un último beneficio que podría agradecer el agricultor a esta tecnología es la temperatura del agua, más fresca, que propicia el sombrear los canales de riego. Regar las plantas a temperatura ambiente es lo ideal para que la planta absorba mejor los nutrientes. El agua caliente puede provocar el marchitamiento, quemaduras en el tallo y la muerte de las plantas.






