En una hazaña que combina el ciclismo y la ingeniería, nueve ciclistas del equipo Red Bull, hicieron despegar un avión ultraligero con la energía generada por sus pedales. Los atletas, unidos con un arnés especial, alcanzaron una velocidad de 54 kilómetros por hora en una pista de mil 500 metros del aeródromo de Son Bonet en Mallorca, España. Juntos, generaron un total de seis mil quinientos watts, con los que impulsaron el despegue de la aeronave usando una cuerda de 150 metros.
El pelotón estaba encabezado por el alemán Florian Lipowitz, tercer lugar en el Tour de France 2025. Detrás de Lipowitz se encontraban Nico Denz, Jordi Meeus, Tim Van Dijke, Laurence Pithie, Adrien Boichis, Davide Donati, Callum Thornley y Gijs Schoonvelde, formados en parejas. Juntos pedalearon al mismo ritmo por 90 segundos, generando un promedio de 650 watts por ciclista, tirando del avión ultraligero.
La aeronave estaba pilotada por Andy Hediger, un experimentado aviador de acrobacias suizo. Una vez alcanzó los 56 kilómetros por hora, el planeador comenzó su despegue y el piloto cortó la soga para después elevarse hasta alcanzar los 100 metros de altura.
“A partir de nuestros datos y modelos sabíamos que se necesitarían 500 watts por ciclista para hacer despegar el avión, pero no quisimos detenernos ahí. Cada vatio de más significaba más altura para el aeroplano. Ver a Andy alcanzar los 100 metros fue muy especial”, declaró Dan Bigham, líder de ingeniería del equipo Red Bull.
Dan Bigham, ingeniero del equipo, diseñó el arnés que distribuía el peso del avión de forma equilibrada sobre cada ciclista. Su invento permitió a los integrantes del pelotón pedalear de manera coordinada y mantener la tensión entre ellos y el avión.
La ciencia detrás de la hazaña
De acuerdo a Bigham, el ingeniero pasó “incontables horas” ante su computadora haciendo los cálculos necesarios para hacer despegar el avión ultraligero utilizando el poder de los ciclistas. Explicó que para hacer volar al planeador de 64 kilogramos de peso, más el piloto de 75 kilogramos, necesitó encontrar ciclistas preparados para pruebas contrarreloj y “sin miedo”.
La etapa de planeación tomó un año de trabajo entre cálculos y pruebas con modelos. Para lograrlo, los ingenieros pusieron a prueba varias configuraciones de arnés y formaciones de ciclistas. Una pieza clave para los organizadores fue el contar con un planeador que pudiese despegar a una velocidad inferior de los 70 kilómetros por hora.
Andy Hediger diseñó y construyó el ultraligero utilizado durante la acrobacia. Hediger forma parte del equipo Red Bull desde hace 34 años, realizando otros actos aéreos para la marca austriaca. El piloto reporta que durante el acto operó el avión con total delicadeza para evitar accidentes y lastimar a los ciclistas.
Durante los ensayos del evento, el equipo no logró superar los dos metros de altura con la aeronave. Igualmente, tuvieron problemas ya que los cables se soltaban y se enredaban en las ruedas de las bicicletas. Finalmente, el pasado 4 de diciembre, el pelotón logró que el planeador despegue con el poder generado por sus pedales.






