Un estudio de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) indica que la pérdida de bosques tropicales en el mundo se redujo un 36 por ciento en 2025 a comparación de 2024. Según el análisis, esta reducción se debe principalmente a los esfuerzos de Brasil para frenar la deforestación en la selva Amazónica.
Los investigadores estiman que el mundo perdió cerca de 43 mil kilómetros cuadrados (km2) de bosques tropicales durante 2025, una superficie similar a la de Dinamarca. En comparación, los científicos señalaron que en 2024 se perdieron cerca de 67 mil km2 de selva, principalmente por incendios forestales. Advirtieron que los bosques tropicales siguen desapareciendo a un ritmo acelerado.
Esfuerzos internacionales
Según el análisis, Brasil lideró los esfuerzos para reducir la pérdida global de bosques tropicales durante 2025. El documento subraya que esto se debe a una mayor aplicación de políticas de conservación para los bosques brasileños impulsados por el gobierno de ese país. Excluyendo a los incendios forestales, Brasil perdió cinco mil 700 km2 de selva tropical en 2025, la menor cantidad deforestada desde 2016.
El estudio también subraya que en países como Colombia y Malasia hubo una caída “alentadora” en la pérdida de cobertura forestal.
En Colombia la deforestación en la selva se redujo un 17 por ciento a comparación del año anterior. Entre las acciones que ha tomado el gobierno de ese país para reducir la pérdida forestal está el reconocer la autodeterminación y el territorio de los pueblos indígenas de la Amazonia colombiana. Igualmente, crearon una iniciativa legal para dar concesiones forestales a comunidades rurales enfocadas en el aprovechamiento de los bosques.
Malasia es el segundo productor más grande de aceite de palma en el mundo, cultivo que propicia la deforestación en ese país asiático. Para reducir la pérdida de sus bosques tropicales, el gobierno malayo impuso medidas para limitar la expansión de las plantaciones de palmas hacia áreas forestales. También han implementado un certificado para garantizar el cultivo sustentable de aceite de palma.
La amenaza del cambio climático
Los expertos del WRI advirtieron que el cambio climático es una amenaza creciente para los bosques del mundo. Explicaron que el fenómeno intensifica las sequías, el calor y las tormentas, lo que debilita a los bosques ante el fuego, el viento y las plagas.
Particularmente, los incendios forestales fueron responsables del 42 por ciento de la cobertura forestal perdida durante 2025. Ese año, el fuego consumió 255 mil kilómetros cuadrados de bosques alrededor del mundo, una superficie superior a la del Reino Unido. Canadá perdió 53 mil kilómetros cuadrados de bosque a causa de los fuegos forestales, la mayor en su historia.
Posibles cambios hacia el futuro
De acuerdo al análisis, las tendencias registradas en 2025 muestran que reducir la pérdida forestal es posible mediante el uso de políticas forestales, compromisos corporativos y la aplicación de las leyes. El documento también subraya la necesidad de expandir los esfuerzos para prevenir la deforestación alrededor del mundo.
El estudio menciona varios factores que podrían influir en las tendencias globales de deforestación. Señala que para este 2026, se espera que aparezca el fenómeno de El Niño, que aumentaría el riesgo de incendios forestales a gran escala. También, establece que cambios a nivel político, cómo las próximas elecciones en Brasil y Colombia, podrían alterar las acciones de conservación de sus selvas.






