El Instituto del Agua, el Clima y la Salud (INWEH, por sus siglas en inglés) declaró al mundo en “bancarrota hídrica” según un reporte publicado el martes 20 de enero. En el informe, detalló que los ríos, lagos y acuíferos del planeta se agotan más rápido de lo que la naturaleza puede reponerlos. Por ello, el organismo declaró que términos cómo “estrés hídrico» y «crisis del agua” ya no son suficientes para describir el estado global del recurso.
Los autores describieron al agua que llega anualmente a los ríos, lagos y otros cuerpos cómo un “ingreso”, mientras que la que está confinada en glaciares, acuíferos y reservas subterráneas cómo “ahorros hídricos”. Según los expertos, las sociedades humanas han “retirado” más agua de la que tienen “ahorrada”, lo que las coloca en un estado de “bancarrota hídrica”.
Factores cómo la sobreexplotación y la contaminación del agua contribuyeron a la pérdida del recurso alrededor del mundo. Debido a ello, varios sistemas hídricos han perdido la posibilidad de recuperar sus niveles históricos. Los autores del reporte señalan que hay suficientes de estos casos cómo para alterar de forma fundamental el panorama global de riesgo.
Agotamiento crónico del agua
Según el informe, las sequías que afectan al planeta ya no pueden ser clasificadas cómo “temporales” o “excepcionales”. Alrededor de cuatro mil millones de personas sufren de escasez hídrica severa por al menos un mes cada año. En regiones cómo el Mediterráneo (incluyendo el norte de África), el sur de Asia, el cuerno de África y el oeste de Norte América, la mayoría de estas sequías son causadas por factores humanos.
Cerca del 75 por ciento de la población en el mundo habita en países que presentan inseguridad hídrica, de acuerdo a los expertos. A causa de la sobreexplotación del agua subterránea, dos mil millones de personas habitan en suelos que presentan hundimiento. También, dos mil 200 millones de personas carecen de agua potable, mientras que tres mil 500 millones no tienen servicios de saneamiento de forma confiable.
Desde la década de 1990, más de la mitad de los grandes lagos del mundo han sufrido pérdidas generales de agua. Igualmente, el 70 por ciento de los grandes acuíferos subterráneos registraron un patrón de declive hídrico a largo plazo. Esto último se debe a que el 50 por ciento del agua de uso doméstico y el 40 por ciento del agua de regadío proviene de fuentes subterráneas
Alrededor del mundo se han perdido 410 millones de hectáreas de humedales en los últimos 50 años, más que el doble de la superficie de México. Igualmente, los glaciares del planeta han reducido su masa en más del 30 por ciento desde 1970.
Llaman a la acción internacional
Para afrontar el panorama global del agua, los autores piden a los líderes mundiales que reconozcan formalmente el estado de “bancarrota hídrica” del planeta. El grupo de expertos aclara que el problema no es sólo hidrológico, describiendo cómo una cuestión de justicia con implicaciones sociales y políticas. Hacen también un llamado a la cooperación de los gobiernos mundiales para afrontar esta situación.
Kaveh Madani, director del INWEH, señaló que al reconocer la bancarrota hídrica se podrán tomar las decisiones necesarias para proteger a las personas, las economías y a los ecosistemas del mundo.






