Hombre navega 42 kilómetros en un kayak hecho de hongos

El bioescultor Sam Shoemaker tardó aproximadamente cuatro meses en cultivar su embarcación a partir del hongo Ganoderma polychromum

En un experimento para probar la durabilidad del micelio cómo una alternativa al plástico, Sam Shoemaker, artista estadounidense, navegó 42 kilómetros en un kayak hecho de hongos. El escultor “cultivó” su embarcación empleando el micélio del hongo Ganoderma polychromum, un hongo común que crece en los árboles. Shoemaker zarpó el pasado 8 de agosto desde Two Harbors en la Isla Catalina de California y arribó 12 horas después a la marina de Cabrillo en San Pedro, al sur de Los Ángeles, California. 

Shoemaker, nativo de Los Ángeles, comenzó su carrera como artista creando esculturas con hongos. Su obra busca retratar el comportamiento de los hongos, haciéndolos crecer en vasijas y estructuras geométricas de arcilla o vidrio soplado. Actualmente, el escultor también se dedica a experimentar con el micelio, utilizándolo como una alternativa del plástico.

El micelio es la parte oculta del hongo, la cuál forma redes en el sustrato donde crece. Phil Ross, artista estadounidense y mentor de Shoemaker, acuñó el término “Aquafung” para referirse a los materiales micelares con usos acuáticos. Ross comparó al Aquafung con el poliestireno por su ligereza y flotabilidad, pero sin el impacto en el ambiente del plástico.

Para desarrollar su embarcación, Shoemaker cultivó esporas del Ganoderma polychromum con sustrato de cáñamo dentro de un molde de fibra de vidrio. El bio escultor dejó crecer el micelio durante seis semanas para después ponerlo a secar por tres meses. Una vez terminada la estructura del kayak, selló la embarcación con cera de abeja.

Con un peso de 48.5 kilogramos y una textura similar a la del corcho, el kayak hecho de hongos presentó una rigidez y flotabilidad adecuadas para navegar. Durante su recorrido, el bote mantuvo una velocidad promedio de 3.7 kilómetros por hora, alcanzando una máxima de 8.5 kilómetros por hora.

El micelio cómo material

De acuerdo a Shoemaker, el micelio todavía no es una alternativa viable para reemplazar al plástico como material para hacer embarcaciones. El angelino resalta que cultivar un sólo kayak con la técnica de Aquafung toma un año entero, a comparación de los métodos tradicionales de producción en masa. Sin embargo, resalta que es un paso adelante hacia la transición a materiales sostenibles.

“Estoy satisfecho con hasta dónde ha llegado el proyecto, pero todavía le falta mucho camino”, declaró el escultor. 

Los materiales de micelio ya se utilizan en otros campos como la construcción o la moda. MycoTech, la empresa co-fundada por Philip Ross, produce un material parecido al cuero, el cuál se puede emplear en la fabricación de prendas o muebles.  La firma arquitectónica estadounidense The Living está desarrollando un ladrillo a base de hongos, el cuál muestra cualidades aislantes y a prueba de incendios.

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