Guerra en Irán resalta la necesidad mundial por la transición energética

En China y Australia, expertos ven una oportunidad para alejarse de la dependencia por los hidrocarburos hacia la soberanía energética

El alza global en el precio del petróleo ocasionada por la guerra en Irán resalta la necesidad mundial por la transición energética. Desde el 28 de febrero de 2026, cuando iniciaron las agresiones por parte de Estados Unidos e Israel, el mercado de los hidrocarburos permanece inestable, produciendo subidas de precio en varios países. Particularmente, el cierre del estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico, afecta el 31% del comercio de hidrocarburos en el mundo.

Desde el inicio del conflicto, el precio del petróleo y del gas natural licuado (GNL) se han mantenido en aumento, lo que podría prolongarse a la par de la guerra. Mezclas cómo el petróleo crudo Brent aumentó de 79 dólares por barril el 2 de marzo a 100 dólares por barril el 16 del mismo mes. En el caso del GNL, este ha sobrepasado un aumento de precio del 92 por ciento a comparación de cuando se inició el conflicto.

Debido a esta situación, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó mediante un comunicado que los países miembros liberarán 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas para abastecer la demanda mundial de hidrocarburos. El organismo advirtió que la guerra en medio oriente está provocando la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial.

Países asiáticos, los más afectados

Más del 80 por ciento del crudo y GNL que cruzan por el estrecho de Ormuz están destinados al mercado asiático. Filipinas, Japón, Pakistán, entre otros, dependen en un 90 por ciento del petróleo que proviene del golfo pérsico. De igual forma, en Bangladesh, India, Pakistán y otros países del sudeste asiático, las reservas de gas natural provienen de Qatar y los EAU.

En respuesta, países como Japón, Corea del Sur e India están tomando medidas cómo subsidios a los combustibles, liberación de reservas y controles de precios. Analistas del Instituto para la Economía Energética y Análisis Financieros (IEEFA, por sus siglas en inglés), señalan que estas medidas pueden funcionar a corto plazo. Los expertos indican que la verdadera solución podría estar en la transición hacia las energías renovables.

Según el IEEFA, factores cómo la popularización y baja de costos para energía solar y la volatilidad del mercado de GNL harían más rentable el cambiar a un modelo basado en plantas solares. En países como Filipinas o Malasia, ya es más caro producir electricidad a partir de GNL que empleando paneles solares con almacenamiento eléctrico. En el caso de Japón, producir electricidad por la vía solar (sin almacenamiento) ya es más barato que hacerlo a partir del gas natural.

La transición energética de China

Desde hace 20 años, el gobierno chino se ha preparado para un evento cómo la guerra en Irán. El país asiáitico aumentó sus reservas de petróleo a la par que diversificaba sus importaciones de petróleo para reducir la dependencia de los hidrocarburos árabes. Otra estrategia para China ha sido la transición a las energías renovables y la independencia energética.

China es el país con mayores avances en energías renovables en el mundo, habiendo instalado 300 GigaWatts (GW) de capacidad en 2025 y 445 GW en 2024. El 42 por ciento de la energía de China no proviene de hidrocarburos, si no de fuentes cómo la solar, la eólica y la hidroeléctrica. Mientras tanto, el gas natural representa un 2.8 por ciento de la generación eléctrica del país.

Impulso a los automóviles eléctricos en Australia

En Australia, cambiar los automóviles de combustión por vehículos eléctricos podría reducir la demanda de combustibles importados en mil millones de litros, según un análisis del Instituto Tecnológico de Swinburne. Según Hussein Dia, profesor en sustentabilidad y tecnología del transporte, cada coche eléctrico reduce la demanda de combustible. Alejarse de los automóviles tradicionales reduce el impacto de las crisis petroleras, cómo la provocada por el conflicto actual en Irán.

Según la Asociación de Automovilistas de Australia, las ventas de coches de combustible se redujeron del 70% a finales de 2025 al 66% en 2026. De acuerdo al Instituto Grattam, analistas de políticas públicas, el alza en los precios de los combustibles podría provocar que esta tendencia continúe.

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