El Gobierno Federal presentó este jueves el programa nacional “El maíz es la raíz”, enfocado en impulsar la producción de maíz nativo en México. Este esquema beneficiaría a 1.5 millones de pequeños productores del grano, en su mayoría ejidatarios o comuneros, a los que se les ofrecerá acompañamiento técnico y acceso a maquinaria de uso comunitario. El plan también contempla impartir asesorías para que los agricultores puedan vender el exceso de su producción a través de cooperativas, generando un valor agregado
María Luisa Albores, directora de Alimentación para el Bienestar, encabezó la presentación del Plan Nacional de Maíz Nativo durante la Conferencia de Prensa Matutina de este jueves 13 de noviembre. Desde Palacio Nacional, la dirigente del programa de alimentación declaró que se trabaja en fortalecer los sistemas agroalimentarios comunitarios. Resaltó que se busca apoyar, principalmente, a aquellos productores que utilicen la milpa tradicional, es decir, la mezcla de maíz, frijol y calabaza en sus cosechas.
Albores agregó que la barrera para aumentar la producción de maíz en México no es un tema de genética de las semillas. Afirmó que la limitante tiene una raíz agronómica, y añadió que “con la agronomía básica puede triplicarse la producción.
Entre las metas del programa, está el incrementar la productividad hasta en un 50 por ciento por hectárea para el año 2030. Además, contempla la formación de “comunidades milperas” de 100 campesinos cada una, acompañadas por elementos del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. De esta forma, se busca fomentar el relevo generacional en el campo y la preservación de conocimientos tradicionales.
Para llevarse a cabo, el programa divide el país en ocho regiones geográficas. El plan comenzará de manera oficial en 2026 en siete estados del sureste del país, incluyendo a Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Tabasco. A partir de 2027, el programa se expandirá a 16 entidades distribuídas en las zonas del Centro y Golfo de México.,
Los autores del plan piensan cubrir el 84 por ciento de los agricultores elegibles para el segundo año de su implementación.
Este programa operará a la par que los de Producción para el Bienestar -que otorga apoyos económicos a pequeños productores- y de fertilizante gratuito. Además de la asistencia técnica, proveerá de maquinaria específica para cada región del país, adaptándose a las necesidades geográficas de los agricultores. Las máquinas utilizadas tendrán un propósito de uso colectivo, es decir, serán compartidas por los productores según la región.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expuso que el programa buscará mantener las prácticas de agricultura tradicionales en el país. Específicamente, mencionó que muchos productores ya no desgranan el maíz para su próxima cosecha, si no que compran las semillas.
Para generar el valor agregado al excedente de las cosechas, el programa propone impulsar la creación de mercancía como totopos, tostadas o tortillas con el sello de maíz nativo. De esta forma, los productores podrán vender sus excedentes a mayor precio mediante tiendas cooperativas. El Instituto Nacional de la Economía Social será la organización a cargo de coordinar las ventas y formar las cooperativas.
“Es un programa integral que más allá de los apoyos directos, lo que queremos es que permanezca en el tiempo y el 1.5 millones de campesinas y campesinos que siguen utilizando el maíz nativo puedan conservarlo, porque es la esencia de México, por eso decimos el maíz es la raíz y al mismo tiempo puedan alimentarse de lo que ellos siembran y puedan tener un ingreso adicional con esta producción”, afirmó la Presidenta






