Geofísicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Estados Unidos, analizaron la posibilidad de utilizar piedras volcánicas cómo el basalto para capturar dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Liderados por Jonathan Simpson del Departamento de Ciencias de la Tierra, los científicos realizaron pruebas donde bombardearon los agujeros de las piedras con CO2.
Los científicos emplearon un proceso llamado “mineralización del carbono”, que encierra al CO2 en minerales por millones de años. Esta tecnología no se ha adaptado a gran escala, ya que existe información limitada sobre cómo puede cambiar las propiedades del basalto. Proyectos piloto cómo CarbFix en Islandia han podido mineralizar hasta el 95 por ciento del carbono inyectado en dos años.
El experimento consistió en pasar líquido saturado con CO2 a través de muestras de basalto, una roca volcánica altamente porosa. Durante las pruebas, se utilizaron rayos X para monitorear la estructura de las piedras y cómo les afectan el paso de los fluidos (permeabilidad). Además, examinaron cómo las rocas y los minerales reaccionan a las ondas de sonido.
La mineralización del carbono ocurre cuando el CO2 entra en contacto con minerales cómo hierro, calcio o magnesio, elementos presentes en el basalto. Al combinarse, se forman nuevos minerales a base de carbono cómo la calcita o la dolomita.
Los resultados revelaron que las piedras basálticas pierden permeabilidad con la acumulación de minerales carbonatados, no obstante, esto no reduce su capacidad de capturar carbono. Las pruebas demostraron que los minerales se van acumulando en los poros y grietas más profundos de las rocas. Finalmente, comprobaron cómo reaccionan las ondas sísmicas ante la acumulación de carbono dentro de las muestras de basalto.
De acuerdo a los realizadores, estos experimentos sugieren que se podrían utilizar ondas sísmicas para monitorear los procesos de mineralización del carbono.
Mineralización del carbono a gran escala
Simpson y su equipo concluyeron que para que la tecnología de mineralización del carbón sea adoptada de forma masiva, es necesario optimizar su eficiencia. Los científicos notaron que los cristales tienden a bloquear el interior de las rocas si no se mantiene un flujo constante de líquido reactivo. Aclararon que las medidas obtenidas en su laboratorio difieren de las obtenidas en las pruebas piloto por varias órdenes de magnitud, sugiriendo que la reducción en permeabilidad no es un problema significativo a gran escala.
La compañía islandesa CarbFix lleva operando desde 2007 con varios sitios para mineralizar carbono en Islandia, entre ellos, el generado por la central geoeléctrica de Hellisheiði. Actualmente, está construyendo una central de mineralización al sureste de la isla, programada para abrir durante este año. El proyecto, denominado “Coda”, está planeado para recibir el CO2 de varios sitios industriales del norte de Europa; se espera que pueda mineralizar hasta tres millones de toneladas de CO2.






