Una severa ola de calor golpea a Europa occidental, donde las temperaturas podrían alcanzar niveles históricos de hasta 44 grados centígrados en los próximos días. Las altas temperaturas han provocado interrupciones en el transporte ferroviario, cierres de escuelas, cancelaciones de eventos deportivos y, en Francia, la muerte de tres personas mayores relacionada con las condiciones extremas.
Francia es uno de los países más afectados. Las autoridades activaron la alerta máxima por calor en 49 departamentos, una medida que alcanza a cerca de 35 millones de habitantes. Además, otros 40 departamentos permanecen bajo alerta naranja. El servicio meteorológico nacional advirtió que tanto las temperaturas diurnas como las nocturnas serán excepcionalmente elevadas y persistirán durante gran parte de la semana.
Las previsiones indican que varias ciudades francesas superarán los 40 °C, mientras que en París se esperan hasta 39 °C. Las noches también registrarán temperaturas inusualmente altas, situación que ya ha llevado a la ruptura de récords históricos en distintos puntos del país.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias han exhortado a la población a mantenerse hidratada, evitar actividades físicas intensas y prestar especial atención a personas mayores y vulnerables. En la región de Gironda, tres personas de entre 80 y 95 años fallecieron el domingo en incidentes vinculados parcialmente al calor extremo. Asimismo, los servicios de emergencia reportaron diez muertes por ahogamiento durante actividades acuáticas.
Las consecuencias de la ola de calor también se reflejan en la vida cotidiana. Más de 800 escuelas francesas suspendieron actividades, mientras que otras mil 800 modificaron sus horarios para reducir la exposición de los estudiantes a las altas temperaturas. En la región parisina, se canceló aproximadamente el 10 % de los servicios ferroviarios regionales por riesgo de daños en la infraestructura.
En España, la primera ola de calor oficial del año permanecerá activa hasta el miércoles. Algunas zonas podrían alcanzar los 44 °C, lo que llevó a la cancelación de la transmisión pública en Madrid del partido de la selección española de fútbol frente a Arabia Saudí. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advirtió que las temperaturas serán excepcionalmente elevadas para esta época del año, aunque se espera un ligero descenso a partir del jueves.
Alemania también ha experimentado condiciones meteorológicas extremas. En Berlín, donde los termómetros superaron los 30 °C durante el fin de semana, la final del torneo de tenis Berlin Open fue suspendida y el recinto evacuado debido a fuertes tormentas eléctricas.
En Bélgica, los meteorólogos prevén temperaturas sin precedentes para el país. Como medida preventiva, algunas rutas ferroviarias fueron canceladas durante las horas de mayor demanda para reducir el riesgo de fallas técnicas provocadas por el calor.
Por su parte, el Reino Unido emitió alertas por calor extremo para amplias zonas del sur de Inglaterra y partes de Gales. Las previsiones apuntan a máximas cercanas a los 38 °C, cifra que se aproxima al récord histórico de temperatura registrado en junio.
Expertos en clima señalan que el aumento de la temperatura global está favoreciendo la aparición de olas de calor más frecuentes, intensas y prolongadas. Además, estos fenómenos comienzan a registrarse cada vez más temprano en el año y a extenderse más allá de la temporada tradicional de verano.






