Diversos estudios científicos confirman que los anfibios son los animales vertebrados más amenazados del planeta. De acuerdo a la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), el 41% de las casi nueve mil especies de anfibios en el mundo están amenazadas. México registra 419 especies, la mitad de ellas se encuentra en alguna categoría de peligro.
La principal causa de extinción en anfibios es el cambio de uso de suelo, lo que destruye su hábitat. Según la Segunda Evaluación Global de Anfibios (GAA 2, por sus siglas en inglés), organizada por la UICN, la expansión agrícola es el principal factor, ya que afecta al 77% de las especies de estos animales. Otros riesgos son la extracción de plantas y madera y el desarrollo inmobiliario, afectando el 53% y el 40% de las especies de anfibios respectivamente.
Enfermedades cómo la quitridiomicosis, ocasionadas por el crecimiento de hongos en la piel de los anfibios, afectan al 29% de las especies de estos animales. Desde su descubrimiento en la década de los 90s, las infecciones por hongos quitridios cómo el Batrachochytrium dendrobatidis han acabado con más de 200 especies de ranas y salamandras alrededor del mundo.
El cambio climático es otro factor que ha contribuido a la caída poblacional de los anfibios debido a la forma en que altera la temperatura y los patrones de lluvias globales.
Anfibios cómo las ranas y las salamandras tienen características que los hacen sensibles a factores climáticos. Muchas especies dependen de la humedad en el ambiente, ya que respiran a través de la piel, y pueden morir deshidratadas durante las sequías. La falta de lluvias afecta las temporadas reproductivas de algunas salamandras, ya que dependen de los charcos temporales para su apareamiento.
Conservación de los anfibios
De acuerdo a la GAA 2, los resultados de la evaluación demuestran la necesidad de investigar e implementar acciones de conservación de especies ante los efectos del cambio climático. Los autores resaltan que la protección de los hábitats ha sido el mayor contribuyente en mejoras poblacionales de anfibios desde 1980. No obstante, el estudio señala que varias especies amenazadas ya habitan en zonas protegidas y permanecen en peligro debido a las enfermedades o a los efectos del cambio climático.
El informe sugiere la creación de sitios de conservación que le den prioridad a los anfibios amenazados de manera que los animales puedan permanecer conectados. De igual forma, propone el monitoreo de las poblaciones existentes de anfibios para comprender mejor sus necesidades. Extender el conocimiento sobre las especies existentes ayuda a generar estrategias más efectivas para su preservación.
Esfuerzos de conservación de especies en cautiverio, cómo los santuarios o zoológicos, son una forma de asegurar la existencia de los animales fuera de su hábitat natural. Combinadas con acciones de recuperación de hábitats y protección ambiental, pueden llevar al resurgimiento de las especies.






