El Ejido Nuevo Becal, en Campeche, ha logrado un pacto con la selva que trasciende generaciones. Se trata de un ganar ganar para los ejidatarios y para la selva. Los primeros extraen de forma responsable recursos de la selva y esta conserva su biodiversidad, que en el resto de México pierde territorio a un ritmo alarmante. Según el INventario Nacional Forestal y de Suelos, de Conafor, cada año en México se pierden entre 150 mil y 180 mil hectáreas de bosque.
Este ejido, con una superficie de 52 mil 800 hectáreas, decidió zanjar su compromiso de conservación con su entorno natural al designarse en 2018 el 95 por ciento de su territorio como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación. No fue una decisión sencilla, debido al temor entre algunos ejidatarios de que designar un área natural protegida en su territorio significaría dejar de aprovechar los recursos de la selva, dicho de otra forma, no tocar la selva.
Considerada el Área Destinada Voluntariamente a la Conservación más grande de México, el Ejido Nuevo Becal no tuvo que experimentar una transición de la agricultura a la conservación del bosque a través del aprovechamiento sustentable de la selva.
Las actividades productivas descritas en este documental tienen un valor extraordinario porque no destruyen la selva y conservan su biodiversidad. Tan es así que especies indicadoras de buena salud del ecosistema, como el jaguar, el tapir, el pecarí de labios blancos o el hocofaisán, siguen considerando a Nuevo Becal su casa.
¿Por qué te puede interesar este reportaje?
- Para conocer un programa de manejo forestal sustentable que no destruye la selva y conserva su biodiversidad.
- Para identificar actividades productivas que pueden generar recursos de forma sustentable y amigable con la selva maya.
- Para valorar cómo el ejemplo de Nuevo Becal puede contagiar esperanza a miles de ejidatarios en México y Latinoamérica.
- Para observar las imágenes de animales de la selva captadas por las cámaras trampa del Ejido Nuevo Becal.
¿Qué es Nuevo Becal?
- Un ejido de 52 mil 800 hectáreas caracterizado por su manejo sustentable de la selva maya.
- Un área productiva en la región de Calakmul, Campeche, reconocida en 2015 como Bosque de Alto Valor de Conservación por el Forest Stewardship Council (FSC),
la instancia certificadora de manejo forestal más importante del mundo. - Un ejido de 84 integrantes que cuenta con 25 mil hectáreas de Área Forestal Permanente, de donde se extraen maderas preciosas.
- Una comunidad donde se sigue practicando la extracción original de la savia del chicozapote para la elaboración de chicle.





