La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reporta que hay déficit de agua en el 44.7 por ciento de los acuíferos de México. Según la dependencia, 292 de los 653 cuerpos hídricos subterráneos que hay en el país contienen menos agua de la que debería.
Los acuíferos de México están clasificados en “zonas de disponibilidad” según la cantidad de agua disponible en cada cuerpo. El anteproyecto para el ejercicio fiscal 2026 califica a 178 cuerpos freáticos en la Zona de disponibilidad 1, clasificación de “déficit crítico”. En la Zona de disponibilidad 2 entran los que tienen balances de agua negativos pero no críticos; 114 acuíferos entran en esta categoría.
Las otras 361 fuentes de agua subterráneas del país están clasificadas en las zonas de disponibilidad 3 y 4. En estas categorías hay una mayor recarga de agua que de extracción del líquido.
Jalisco es el estado con mayor presión hídrica a nivel nacional, con 39 de sus 59 acuíferos presentando un déficit de agua. Le siguen los estados de Sonora, con 32 fuentes subterráneas en situaciones similares y Chihuahua con 31. En el noroeste del país, Baja California y Baja California Sur tienen 27 y 22 acuíferos con escasez de agua, respectivamente.
En el caso de Aguascalientes, los cinco acuíferos con los que cuenta el estado entran en la categoría máxima de insuficiencia hídrica.
Factores en pérdidas de agua
Según datos de la Conagua, aproximadamente el 40 por ciento del agua que se usa en México proviene de fuentes subterráneas. Estos acuíferos son vulnerables a la sobreexplotación, pues se recargan por infiltración, proceso que puede tardar años o incluso décadas.
Un reporte de 2015, publicado por la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, indica que el número de acuíferos sobreexplotados en México ha aumentado exponencialmente en los últimos 50 años. En 1975 había 32 fuentes subterráneas con déficit hídrico, actualmente hay 292, lo que representa un aumento del 812,5%.
Datos de la Conagua señalan que los factores principales de la crisis hídrica en los acuíferos son el uso extensivo en la agricultura y las fugas de agua.
El sector agrícola es el mayor consumidor de agua en el país, utilizando el 76 por ciento del agua potable de México. Las granjas mexicanas reciben tres cuartas partes de las aguas extraídas de mantos subterráneos.
De acuerdo con el Sistema de Información del Agua (Sina) de Conagua, el 40% de la infraestructura hídrica en el país presenta fugas. Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que el 45% del agua en el país se pierde por estas fugas.
Posibles medidas
Para contrarrestar la crisis hídrica en los acuíferos mexicanos, grupos de expertos cómo el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) o el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM proponen diversas soluciones.
Los expertos indican que es necesario mejorar el monitoreo en el uso del agua en el sector agrícola y ganadero, de modo que los datos se empleen para una gestión más eficiente del agua en esta industria. Igualmente, sugieren invertir en la tecnificación del riego y desarrollar proyectos climáticos cómo la venta de bonos de carbono en el sector agroganadero.
El Imco enfatiza la importancia de modernizar y conservar la infraestructura hídrica en México. Principalmente, subraya la necesidad de atender las fugas de agua en las redes urbanas y las tomas clandestinas en el país.






