arbol de Navidad natural

¿Cómo el árbol de Navidad natural fomenta la conservación?

Estado de México, Tlaxcala, Ciudad de México, Michoacán, Veracruz, y Morelos son las entidades que cuentan con más plantaciones certificadas

Comprar un árbol de Navidad natural proveniente de una plantación certificada ayuda al secuestro de carbono de la atmósfera, la captación de agua a los mantos acuíferos y la regeneración de un suelo degradado. Además, promueve la biodiversidad de especies que se benefician de los pinos navideños y generan ingresos en las comunidades productoras de una forma sustentable.

Desde hace más de 40 años, México cuenta con la figura de plantaciones certificadas. Según la Comisión Nacional Forestal (Conafor), durante 2025 se produjeron 63 mil 658 ejemplares de arbolitos navideños en México. Las especies más cultivadas para este propósito son el ayacauite (Pinus ayacahuite), el oyamel (Abies religiosa), el abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii), el cipres mexicano (Cupressus lusitanica) y el falso ciprés (Chamaecyparis lawsoniana).

Uno de los aspectos que hacen de este comercio una práctica sustentable y beneficiosa con el medio ambiente es que las Plantaciones Forestales Comerciales registradas ante Semarnat se establecen en tierras desprovistas de cobertura forestal. Si se manejan adecuadamente, con el debido reemplazo de los arboles cortados, estas masas forestales detienen en algunas zonas el crecimiento de la mancha urbana de grandes urbes como la Ciudad de México. Casos exitosos en este aspecto se dan en comunidades como Vivero El Pinar de La Cima y el Parque Ejidal de San Nicolás Totolapan.

Adquirir los arboles de Navidad cerca de la zona donde viven los compradores evita la importación de los mismos y la huella de carbono de transportarlos desde otras latitudes. Tan solo desde Canadá este año se importaron, hasta el 21 de noviembre pasado, 223 mil 778 árboles naturales navideños, según la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En el caso de los árboles de Navidad artificiales, de acuerdo con la organización The Nature Conservancy (TNC), el 90 por ciento de estos proviene de China, lo que implica grandes emisiones de carbono en su un largo recorrido vía marítima para traerlos a México. Además, su deshecho es un problema medioambiental, debido a que su reciclaje, cuando se hace, e da de forma artesanal, desprendiendo las hojas de plástico del metal. Normalmente estos árboles sintéticos terminan en vertederos donde el metal se oxida y los plásticos se descomponen en microplásticos que contaminan el ambiente.

Algunas de las entidades que cuentan con más plantaciones certificadas de este tipo de árbol son el Estado de México, Tlaxcala, Ciudad de México, Michoacán, Veracruz y Morelos. Tan solo en el Estado de México existen 650 plantaciones legalmente establecidas, siendo las mayores zonas productoras Amecameca, Xonacatlán, Valle de Bravo, Tlalmanalco y Villa del Carbón.

Al desecharse, los árboles de Navidad naturales pueden ser compostados y servir como sustrato en viveros para dar vida a nuevos árboles.

El precio de estos arbolitos en el Estado de México ronda entre mil 500 y 2 mil 500 pesos. Para que duren más tiempo vigorosos y verdes, se recomienda incrustarlos en una cruceta provista de agua para que el tronco siga absorbiendo humedad.

Haz click aquí para conocer más sobre las Plantaciones Forestales Comerciales registradas por Conafor.

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