Ciudad de México publica nueva ley para proteger a los polinizadores

La legislación busca fomentar la protección de hábitats de los polinizadores e impulsar la apicultura sostenible

En un esfuerzo por salvaguardar la biodiversidad capitalina, el Gobierno de la Ciudad de México (CDMX) promueve una nueva ley para proteger a los polinizadores. La llamada Ley para el Fomento Apícola y la Conservación de Polinizadores de la Ciudad de México está publicada en la Gaceta Oficial capitalina desde el pasado 22 de julio.

La legislación establece una protección específica a los polinizadores que habitan la Ciudad de México, entre ellos las abejas, mariposas, avispas, polillas, colibríes, escarabajos y murciélagos. Igualmente, reconoce a la polinización que realizan estos animales como un proceso indispensable para la producción de alimentos. De manera similar, la norma identifica que estos organismos constituyen una parte esencial para la reproducción de plantas silvestres y cultivadas. 

Entre las medidas para proteger a los polinizadores se encuentra la prohibición de plaguicidas y agroquímicos identificados como “altamente peligrosos”. Algunas de las sustancias vetadas son los neonicotinoides y el fipronil, insecticidas sintéticos regulados por las autoridades ambientales y agrícolas capitalinas. El reglamento también impone un protocolo para prevenir y responder ante casos de intoxicación o muerte ocasionados por estos agroquímicos. 

Protección de las abejas

Dentro de la nueva ley para proteger a los polinizadores existen medidas determinadas para salvaguardar a las abejas nativas y europeas (Apis mellifera) de la capital. Una de ellas es que prohíbe la destrucción de enjambres cuando no existe una causa justificada ni intervenga alguna autoridad o persona competente. La norma obliga a priorizar el rescate y reubicación de los insectos, salvo cuando exista un riesgo excepcional inminente para la población.

Si una colonia de abejas llega a representar un peligro para el espacio donde se encuentra, la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de la CDMX puede coordinarse con otras instituciones para controlar el riesgo. Entre los organismos capacitados para actuar, están la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), el cuerpo de Bomberos, varios colectivos apícolas y organizaciones civiles. Bajo este esquema, cualquiera de los organismos mencionados podrá localizar, contener y reubicar al enjambre. 

Bajo la nueva ley, las colonias de abejas están consideradas al mismo nivel que el ganado en términos jurídicos. Esta reglamentación permite sancionar al robo de colmenas con las mismas disposiciones que al delito de abigeato (hurto de animales de cría). Además, la legislación regula el funcionamiento de los apiarios para la producción de miel, cría de abejas reina e inspección a las instalaciones, entre otras medidas.

Respecto a los apicultores, la norma contempla impulsar la tecnificación y modernización del sector, bajo un enfoque sustentable. Mediante estas medidas, la ley apunta a fomentar la comercialización sostenible de abejas, miel y sus productos derivados. 

Cuidado de hábitats

Otro punto prioritario de la ley es la protección de los ecosistemas y criaderos donde habitan los polinizadores capitalinos. Para ello, establece la restauración de los hábitats y la creación de áreas naturales protegidas para permitir que los animales se reproduzcan. Entre otras acciones, subraya la construcción de jardines para polinizadores dentro de la capital mexicana.

Por último, la ordenanza busca promover la educación ambiental y el conocimiento sobre los polinizadores, su aprovechamiento y las amenazas que enfrentan. Entre otros puntos, la ley propone reforzar la investigación científica de estos seres y su entorno.

Te puede interesar:

You cannot copy content of this page