Científicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), identificaron una bacteria capaz de degradar plástico en 15 días. Liliana Pardo López y Nallely Magaña Montiel del Instituto de Biotecnología (IBt) compararon la capacidad de cientos de microorganismos para “comer” plásticos cómo el poliuretano. Las investigadoras señalaron a la bacteria Stutzerimonas frequens o GOM2 cómo la que degrada el poliuretano de forma más eficiente.
Para el estudio, se compararon 287 cepas bacterianas provenientes del Golfo de México, ya que es una región naturalmente rica en hidrocarburos. Los microorganismos analizados evolucionaron para nutrirse de estos hidrocarburos, entre ellos la S. frequens, que habita a mil metros de profundidad. Las muestras provienen de diversas exploraciones marinas, realizadas en el Golfo de México desde 2015.
Durante las pruebas, se colocaron a las bacterias en platos de petri con una suspensión de poliuretano y poliéster. Las científicas compararon la capacidad de las bacterias para crecer al alimentarse de los plásticos añadidos. De las 287 cepas analizadas, la S. frequens tuvo los mejores resultados, ya que fue capaz de consumir el 30 por ciento del poliuretano en 15 días.
Una solución no tóxica
Magaña Montiel explicó que los plásticos generan residuos tóxicos al ser degradados por el ambiente o por microorganismos. Expresó que los experimentos con S. frequens buscaban encontrar una bacteria que pudiera degradar el plástico sin producir tantas sustancias tóxicas.
Las científicas colaboraron con Denhi Schnabel Peraza, también investigadora del IBt, para comprobar la seguridad biológica del proceso de degradación con la S. frequens. El equipo tomó los residuos generados por 15 días de actividad bacteriana y los expuso a embriones de pez cebra para analizar su supervivencia. Cómo resultado obtuvieron que la tasa de mortandad en los embriones se redujo un 80 por ciento a comparación de los residuos plásticos sin tratar.
La investigación continúa
Pardo López explicó que cada plástico tiene múltiples compuestos como colorantes o aditivos para alterar sus propiedades físicas. Añadió que debido a la complejidad de los plásticos, una sóla bacteria sería incapaz de degradarlos por completo.
El próximo objetivo para el equipo es identificar otras bacterias, capaces de degradar los compuestos que permanecieron después de las pruebas con S. frequens. Las científicas proyectan desarrollar un producto comercial que utilice estos microorganismos para eliminar los residuos plásticos en casa. También, se encuentran estudiando los genes de las bacterias para, eventualmente, volverlas más eficientes.
Los desechos de poliuretano
El poliuretano es uno de los plásticos más producidos actualmente en el mundo. Cada año se fabrican 18 millones de toneladas de este material y es utilizado cómo aislante térmico, cómo adhesivo y en la fabricación de llantas, suelas de zapatos, entre otros productos.
De los residuos de poliuretano generados en el mundo, sólo el 29.7 por ciento son reciclados. Más del 70 por ciento de los desechos con este plástico terminan cómo un contaminante en el ambiente. Se ha detectado la presencia de poliuretano en zonas cómo glaciares de montaña, el fondo del océano y en ríos, lagos y mares.






