Al proyecto conocido como Cuarto Muelle de Cozumel, o Muelle Cozumel, Terminal de Cruceros, le fue negado el permiso por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Tras revaluar de forma exhaustiva la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto turístico, la instancia federal declaró el asunto como concluido y ordenó archivar el expediente de forma definitiva.
Óscar Eduardo Ramírez, director general de Impacto y Riesgo Ambiental en Semarnat, afirmó que la oficina que representa cumplió con el mandato de considerar insubsistente el oficio de diciembre de 2021 que aprobaba de forma condicional el proyecto.
Algunos de los elementos que consideró Semarnat para sustentar su decisión, previamente omitidos en la evaluación original, fueron la existencia de un refugio de vida marina en el litoral occidental de la isla de Cozumel, la normativa medioambiental vigente en cuanto a conservación de hábitats marinos y recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) consideró este hecho como un precedente a celebrar en cuanto a la utilidad de la Evaluación de Impacto Ambiental en México, al poner en evidencia que los mecanismos legales pueden funcionar cuando se combinan argumentos técnicos, jurídicos y participación ciudadana activa.
«Para la comunidad de Cozumel y el CEMDA, esta determinación representa un precedente sin igual en la historia reciente de la Evaluación de Impacto Ambiental en México, al demostrar que los mecanismos de impugnación previstos en la ley pueden funcionar de manera efectiva cuando existen argumentos técnicos y jurídicos sólidos, participación ciudadana activa y una autoridad ambiental dispuesta a corregir decisiones contrarias al interés público», expresó CEMDA en un comunicado.
A juicio de la organización ambientalista, este caso debería marcar un antes y un después en los procesos de autorización de proyectos turísticos y costeros en México, avitando con ello impactos negativos, muchas veces irreversibles, en ecosistemas vulnerables.
En opinión de Greenpeace México, el Muelle Cozumel, Terminal de Cruceros, es un proyecto innecesario, ya que, según argumentan, Cozumel ya cuenta con tres muelles de atraque que operan a menos del 50 por ciento de su capacidad.






