Un estudio coordinado por investigadores de cinco países reveló que el cambio climático está ligado al 10 por ciento en el aumento de los genes de resistencia a los antibióticos de la salmonela entre 1940 y 2023.
La resistencia a los antibióticos es una de las amenazas más crecientes a la salud humana en el mundo, al afectar a personas de cualquier edad en cualquier parte del mundo. Se estima que este evolución microbiológica causa la muerte de más de un millón de personas anualmente.
El estudio, liderado por investigadores del Reino Unido, China, Australia, Francia y Suiza, fue publicado en el diario Lancet Planetary Health journal. En el se explica que los principales factores que promueven la resistencia a los antibióticos siguen siendo el mal uso y abuso de los antibióticos que son empleados para tratar infecciones.
La investigación sugiere que este problema se exacerba con el cambio climático y el aumento de las temperaturas a nivel global al alterar la estabilidad ecológica microbiana y acelerar la evolución de la resistencia en reservorios humanos, animales y ambientales.
«Nuestros hallazgos proveen evidencia que respalda que el alza en las temperaturas y la alteración en los ciclos de precipitación amplifican de forma no lineal la abundancia y la diseminación de genes de resistencia a los antimicrobianos en patógenos bacterianos como la salmonela», se lee en el estudio.
Aunque estudios previos ya habían ligado el calentamiento global a mayores niveles de resistencia bacteriana, hasta ahora no se había hecho un estudio representativo a gran escala.
La nueva investigación analizó los genomas de más de 480 mil muestras de salmonela de 139 países colectados entre 1940 y 2023. Lo siguiente fue comparar los niveles de genes de resistencia a los antibióticos con los cambios en la temperatura media y las precipitaciones a lo largo del tiempo.
Entre los hallazgos está que la resistencia a los antibióticos no solo crece continuamente con el alza de las temperaturas, sino que el número de genes de resistencia cambia a través del tiempo en una forma más compleja dependiendo de los cambios en los patrones de lluvia y el calentamiento global.
Los incrementos mayores en la resistencia de la salmonela a los antibióticos se registraron en Medio Oriente y el norte de África, seguidos de Asia y el África Subsahariana. En 82% de los 139 países analizados se observo esta tendencia al alza.
«Los hallazgos enfatizan que combinar los esfuerzos de mitigación del cambio climático, tales como adherirse a los escenarios de bajas emisiones, pueden efectivamente desacelerar los genes de resistencia antimicrobiana», aseguran los investigadores.






